HISTORIA DEL DESCUBRIMIENTO DE LA FUENTE

La historia de LUGELA comienza en la pintoresca región montañosa del oeste de Georgia, en el cañón del río Khobis-Tskali, cerca del pueblo de Mukhuri. Es aquí donde, desde las profundidades de rocas volcánicas, durante muchos siglos emerge a la superficie un agua natural con una composición inusual y altamente mineralizada, que luego recibió el nombre de LUGELA. (Wikipedia⁠)

Mucho antes del inicio de las investigaciones científicas, los habitantes locales conocían bien esta fuente. El agua mineral se utilizaba principalmente de forma externa para diversas enfermedades de la piel, articulaciones y heridas de larga curación. Las propiedades inusuales del agua se transmitían de generación en generación y gradualmente formaron la reputación de una fuente con una acción terapéutica notable.

Un momento clave fue a principios del siglo XX, cuando la fuente atrajo la atención de los científicos por primera vez. Las primeras investigaciones químicas mostraron que el agua posee una mineralización excepcionalmente alta y difiere marcadamente en su composición de la mayoría de las aguas minerales conocidas. Lo que más interesó a los investigadores fue el contenido extraordinariamente alto de cloruro de calcio natural, así como la presencia de un complejo de macro-, micro y elementos raros. Ya entonces se planteó la hipótesis de que una composición natural tan inusual merecía un estudio médico profundo.

En la década de 1930, por encargo de las autoridades sanitarias de Georgia, se organizaron amplias investigaciones hidrogeológicas del yacimiento. Tras la realización de trabajos de perforación, el caudal de la fuente aumentó decenas de veces, lo que posibilitó no solo un estudio más profundo del agua, sino también su aplicación práctica en medicina. Al mismo tiempo, especialistas en balneología, farmacología, fisiología y medicina clínica fueron incorporados a la investigación de LUGELA. 

Desde entonces comienza la historia científica única de LUGELA. Durante las siguientes décadas se llevaron a cabo numerosos estudios experimentales, farmacológicos y clínicos. Los científicos estudiaron la influencia del agua en el metabolismo, la hemopoyesis, las funciones de los órganos internos, el estado de la piel, el tracto gastrointestinal y otros procesos fisiológicos. Precisamente los resultados de estos trabajos constituyeron la base de monografías, tesis doctorales y publicaciones científicas, muchas de las cuales están presentes en la Biblioteca Científica de LUGELA. 

La historia del descubrimiento de la fuente LUGELA es la historia de la transición de la experiencia popular a la ciencia fundamental. Pocas aguas medicinales naturales han recorrido un camino de investigación tan prolongado y han recibido una evaluación científica tan diversa. Gracias a esto, LUGELA hoy representa no solo una fuente natural única, sino también una parte importante del patrimonio científico formado por el trabajo de varias generaciones de investigadores.

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